jueves, 29 de mayo de 2008

EL ESCOTE

Dado que todo esta permitido, me permito insertar un divertimento que vino provocado por el enfrentamiento, mesa de por medio, con unos escotes y sus respectivas dueñas. En ese momento me comprometí a escribirles algo dedicado a ellos y esto de abajo es lo que apareció.

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Estas sentado en la mesa frente a ella y ahí están. Insinuantes los dos, provocadores, casi inertes bajo la prisión de leve tela que los acoge. Piensas en la geografía que evocan. En el precioso valle que transcurre de Norte a Sur y protegiéndolo, dos protuberancias que pueden ser lomas, colinas o montañas, que más da, coronadas por torreones rosados que deseas conquistar.

Que dicha sucumbir ahí. Atacar con la boca y con las manos, Sentir como se van y vuelven en un imaginario terremoto, como las leves torres se agrupan y se elevan y lo que pensaste enemigo se entrega y se acomoda ante ti invitándote a descubrir otras fronteras, a emprender otros viajes. En ese momento la mano ya no sabe, intuye, se ha convertido en una mano araña que busca desplazándose lentamente. Y la boca ya no es boca, es lengua caracol moviéndose a ciegas, buscando. Entonces te lanzas a otros viajes.


Al Norte la boca, en la que ves, o imaginas, una lengua como un ser vivo tras un límite de dientes, y ante ellos, como una ofrenda, los labios. Y te imaginas un chocar de dientes y un tango de lenguas y un morder leve que no llega al dolor ya que en ese momento todo se diluye y se confunde. Y sueñas encerrar allí lo que te marca como hombre, entregado a ella y a sus caprichos. Al Sur, pasada la planicie y el cráter del obligo viene un camino boscoso lleno de cortos senderos que te conducirán al origen, a la sima inicial. Y una vez allí te conviertes en explorador de ignotas tierras, moviéndote cuidadosamente sabedor de que no has de dejar ningún rincón ni ningún pliegue por descubrir.

Y todo esto sentado frente a ella. Provocado por el escote que las buenas formas te impiden mirar como se merece pero que, y esto ellas no lo saben, esta presente aunque la estés mirando a los ojos.

2 comentarios:

Unknown dijo...

me enroa poder decir, que de una discusion entre tu y yo pudiste crear esta maravilla de mapa.

Un saludo y viva el escote.

almogàver exòtic dijo...

Alma de geógrafo que tiene uno.
En el esbozo de Desireé apunto un alma de geómetra.